Lautello siciliano

Esta embarcación siciliana aparece referenciada e ilustrada en la obra “Les caboteurs et pêcheurs de la còte de Tunisie” que el marino francés P.-A. Hennique publicó en 1888 a raíz de un viaje por aquellas costas, en el que observó y describió un buen número de embarcaciones tradicionales de distintos orígenes (tunecinas, griegas, sicilianas, maltesas, etc.) que allí faenaban.

Los planos y detalles para su elaboración los he sacado del libro “Vele italiane della costa occidentale”, de Sergio Bellabarba y Eduardo Guerreri, que ya he empleado en otras ocasiones para otros modelos de la colección.

El lautello estaba destinado a la pesca de esponjas, para lo que contaba con una dotación de ocho a doce barchette que podían ser estibadas superpuestas, quitándoles las bancadas al modo de los dorys de los Grandes Bancos de Terranova, o si no remolcadas. Durante la pesca, los equipos de las barchette buscaban las esponjas con visores hechos a modo de pequeños barriles con fondo de cristal, y las extraían con unos largas fisgas. Por la noche las barcas eran amarradas a un tangón armado a popa del lautello, y las tripulaciones accedían a bordo por la característica apertura cuadrada que tenía en la popa, que jugaba así un papel similar a la de las bocas de lobo de las cofas de los grandes navíos. También se utilizaba esa vía de acceso para cargar a bordo las esponjas.

Las formas del lautello denotaban su origen antiguo, siendo de destacar la plataforma que coronaba la popa montada sobre un casco de formas llenas. Su aparejo, con un palo mayor que arbolaba una gran latina y un palo de mesana muy a popa, montado directamente sobre la plataforma, que presentaba una pequeña latina muy vertical, se completaba con dos foques que se largaban con ayuda de un botalón retráctil. Una característica procedente de grandes embarcaciones latinas más arcaicas era la segunda entena (que el modelo presenta abatida en cubierta) que estaba ya aparejada con su correspondiente driza y que podía ser rápidamente izada una vez envergada la vela sustituyendo a la que estuviera arbolada hasta entonces. Se podía así adecuar con rapidez la cantidad de trapo largada en razón del viento imperante. En el modelo la segunda entena es algo más larga que la portante, por lo que correspondería a la vela de buen tiempo, más ligera y de mayor tamaño.
Al tener la driza de la entena situada en la cara proel del mayor, y estando además esta percha ubicada en el interior de la jarcia formada por los obenques, la maniobra de cambio de bordada pasando la entena por detrás del mástil se veía facilitada. Una característica singular de la arboladura era la presencia de un motón encapillado en la parte alta del mayor, que servía para maniobrar la driza de un pequeña vela cuadra volante, únicamente sujeta por dicha driza y las correspondientes escotas y que se utilizaba con vientos flojos portantes.

Características del modelo:

  • Eslora: 96 mm.
  • Manga: 38 mm.
  • Longitud total: 195 mm.
  • Escala: 1:160
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